¿Por qué algunas personas tienen éxito en la vida y otras no?

Te has dado cuenta que algunas personas logran las cosas, aparentemente sin mucho esfuerzo, otras ves cómo se esfuerzan por lograr algo, y les cuesta llegar a conseguir lo que quieren y otros que nada les sale bien.

Puedes encontrar dos personas, en la misma ciudad, bajo las mismas condiciones, en el mismo sector, en la misma empresa, y uno tiene éxito y otro no. Por lo que el éxito no lo determinan las condiciones, porque si dos personas bajo las mismas condiciones una puede tener éxito, significa que el éxito lo determina la persona y no las condiciones en la que se desenvuelve.

La diferencia NO es lo que haces, sino cómo lo haces. Es la energía y la intención con que haces las cosas. Son los parámetros de pensamientos de cada individuo lo que determina el éxito su en la vida.

La diferencia entre las personas exitosas y las que no, son sus hábitos.

Los hábitos son comportamientos que haces automáticamente, sin pensar y que le permiten a tu cerebro liberar esa energía para usarla en otras cosas, creamos una rutina que seguimos diariamente, cuando te levantas no piensas como te tienes que cepillar los dientes, y tampoco tienes que decidir si te los cepillas antes o después de ir a la cocina, simplemente lo haces de forma natural y automática.

Nuestros hábitos pueden ser de gran ayuda, para liberar nuestro cerebro de tener que pensar en actividades cotidianas, para que puedas usarlo para tareas más complejas como resolver un problema. Hacemos las actividades sin pensar, sin embargo, así como nos pueden ayudar también nos pueden perjudicar.

Los hábitos controlan cómo realizamos nuestras acciones, por ejemplo, ponerte un pantalón, nunca piensas que pierna colocas primero si la derecha o la izquierda, te viste sin darte cuenta. Recuerdas cuando aprendiste a amarrarte los cordones de los zapatos, lo difícil y complicado que era al principio, y hoy en día lo haces sin pensar.

Todo hábito al principio era una tarea que tenías que aprender, con esfuerzo y repetición, luego logras que se vuelva parte de ti.

Los hábitos determinan una gran parte de nuestro día a día, y los resultados que obtenemos.

Los hábitos de una persona determinan sus resultados, si tienen hábitos que producen éxito, serás una persona exitosa y si sus hábitos producen resultados no deseados, por lo tanto, no serás exitosa.

¿Y de dónde vienen los hábitos?

En los ejemplos anteriores, vimos cómo ciertos hábitos que son mecánicos, como cepillarte o atarte los zapatos, se forman con la repetición, pero también tienes hábitos mentales, formas de pensar, que, a través de la repetición, de pensar de la misma manera durante años has desarrollado una forma de pensar en particular predominante que es responsable de lo que obtienes.

Hay ciertos hábitos mentales que adquirimos desde que nacemos, cuando aún no tenemos la consciencia desarrollada para pensar, absorbemos todo lo que está a nuestro alrededor.

Empezamos a aprender hábitos de pensamientos de nuestros padres, familiares, profesores, y toda autoridad que nos rodee. Llegada a una edad más avanzada tenemos una concepción de cómo es la vida. Si estamos rodeados de un ambiente de escasez y dificultad, pensaremos en términos de escasez y limitaciones.

Como vemos hay hábitos que llamó hábitos físicos o mecánicos, como conducir, al principio requiere de una gran concentración para poder cambiar las velocidades, frenar cuando toca, colocar neutro, y luego se vuelve algo tan normal que podemos ir de un punto a otro escuchando música y pensando en lo que haremos durante el día, sin darnos cuenta de cómo llegamos de la casa al trabajo.

Nuestro subconsciente que es donde se almacenan todos nuestros hábitos o “programas” que fueron instalados por otras personas o que nosotros mismo instalamos, toma el control en ciertos momentos como cuando conducimos y nos lleva de un punto a otro sin pensar, es nuestro GPS.

Y este GPS al igual que nos lleva de un punto a otro al conducir, también nos puede llevar de donde estamos a dónde queremos estar si lo programamos correctamente.

Si durante esa ruta de casa al trabajo, pasa algo inusual como un accidente o algún evento que no pase a menudo, enseguida nuestra consciente toma el control y nos enfocamos en la situación para pensar como evadirla.

Estos hábitos son muy buenos tenerlos y de gran ayuda para poder pensar en otras tareas del día, más importantes para el logro de nuestros objetivos.

Por otro lado, tenemos hábitos los que llamó mentales, son formas de pensar, puedes tener el hábito de quejarte todos los días de una situación, o de criticar a otras personas en vez de pensar en cómo resolver tus propios problemas. Puedes pensar diariamente en porque las cosas van mal, todo esto son hábitos mentales.

Por otro lado, la persona exitosa, tienen hábitos que lo llevan a obtener resultados, tiene el hábito de colocarse objetivos, de pensar de forma constructiva, de enfocarse en las tareas más importantes durante el día, de no distraerse con redes sociales o su alrededor, dedicar tiempo diario a visualizar sus resultados.

Veamos algunas diferencias entre ambos:

  • El hábito de quejarse. El hábito de estar agradecido.
  • El hábito de justificar una situación. Piensa en cómo cambiar la situación.
  • Piensa en lo que no quiere. Piensa en lo que quiere.
  • Deja las cosas por la mitad. Terminar lo que empieza.
  • Piensa en pequeño. Piensa en grande.
  • Ve dificultades. Ve oportunidades.
  • Se siente inseguro de sí mismo y sus habilidades. Se siente seguro de sí mismo y sus habilidades.  
  • Piensa en criticar a otros. Piensa de forma constructiva.
  • Es pesimista. Es optimista.
  • Busca la gratificación instantánea. Piensa a largo plazo. (haz lo que otros no harán hoy para poder tener lo que otros no podrán tener mañana).

Cuando te das cuentas de estas formas de pensar, puedes ver claramente porque algunas personas son más exitosas que otras.

Cómo cambiarlos

La mejor manera de cambiar tus hábitos es reemplazarlos con nuevos y mejores hábitos. En lo que te enfocas crece y lo que le dejas de poner atención desaparece. Si te enfocas en crear un nuevo hábito y ya no le das energía al viejo hábito, reemplazara uno al otro.

Igual como se formaron los hábitos que tienes hoy en día, puedes crear nuevos hábitos que reemplacen los que tienes, a través de la repetición de nuevas ideas.

Sigue los siguientes pasos:

  • Identifica los hábitos que no te sirven. Monitorea tus pensamientos y busca los pensamientos limitantes con los que vives día a día que no te dan los resultados esperados.
  • Escribe los nuevos hábitos que quieres que formen parte de tu programa mental y por los que deseas reemplazar los que tienes.
  • Repite esta nueva forma de pensar diariamente y esfuérzate por pensar y actuar como la persona que te quieres convertir.
  • Apóyate leyendo material todos los días que te provoque pensar correctamente. Es importante que alimentes tu mente con la información correcta, si quieres cambiar un hábito negativo, pero toda la información a tu alrededor refuerza ese mal hábito, va a ser muy difícil de cambiarlo.  
  • Busca compartir con personas que ya tengan los hábitos que tú quieres tener.

Por último, no trates de cambiar todos tus malos hábitos al mismo tiempo. Comienza por un hábito sencillo y cámbialo, cuando lo logres tendrás la confianza de ir por otro más complejo.

Imagina cómo cambiaría tu vida con 2 hábitos que cambies, un año con 2 nuevos hábitos pueden cambiar por completo tus resultados.

Ten paciencia y perseverancia a la hora de cambiar hábitos, recuerda que hay algunos hábitos que tienen toda una vida contigo, y que requieren de esfuerzo consciente y constante para cambiarlos. Pero los resultados valdrán la pena.

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