Los Ciclos De La Vida Tu Cuerpo Y Mente Cambian Cada 7 Años.


La vida se puede dividir en ciclos de siete años, que están perfectamente definidos, en algunas personas ocurre un cierto adelanto o atraso en los ciclos que dependerá de la genética, infancia, educación y madurez de la persona.

Estos ciclos se adaptan perfectamente aquellas personas siguen carreras universitarias, y vienen de una familia, bien estructurada. Cada ciclo de siete años, lo llamaremos período.

No es un mito sino un hecho científicamente comprobado de que nuestros cuerpos y mentes cambian cada 7 años, puedes identificar en qué período te encuentras y a que período vas, comenzando desde que nacemos hasta nuestros últimos días.

Primer período que va de 0 a siete años.

Este período es de aprendizaje donde empiezas a gatear, caminar, hablar, a manejar tu cuerpo, comienzas a relacionarte con el ambiente físico y material.

En esta etapa la mente es una esponja capaz de absorber toda la información que está alrededor, el subconsciente está abierto, aun no se a desarrollado la parte consciente que es capaz de aceptar o rechazar información.

De allí la importancia de la educación para nuestros hijos, es el momento de inculcar valores, creencias, recuerdos y experiencias gratas. De lo que se aprende en este periodo se forma la consciencia y las creencias las cuales determinarán como observaras el mundo.

Segundo período va desde los siete a catorce años.

Las ideas, conceptos, asociaciones que habían comenzado ahora están siendo descubiertas por el niño. El niño experimenta desarrollo físico y psicológico. Los órganos sexuales lentamente comienzan a madurar hacia la pubertad. Dientes de adulto reemplazan los dientes de leche.

En este período donde vas desde la niñez a la adolescencia, ocurren grandes cambios físicos de sus sistemas nerviosos, endocrino, cardiovascular, digestivo, óseo y muscular, cambios cognitivos, personalidad y psicosocial, es una etapa de rebeldía, lo hábitos aprendidos comienza a formar parte de la personalidad, y el carácter.

Tercer período va desde los catorce a veintiún años.

En esta etapa los cambios fìsicos y mentales continúan. Desarrollando la personalidad, afectividad, sexualidad, relaciones sociales, la comunicación, inteligencia y sabiduría va cambiando para ser una persona más responsable, digna, con amor propio y carácter.

La independencia es una de las fuerzas impulsoras clave de este período. Algunos experimentan la necesidad de salir de casa. La infancia se desvanece dejando recuerdos que afectan a su mundo.

Durante este proceso el individuo alcanza el desarrollo psíquico, psicológico, mental y fisiológico, convierte al individuo calificado para asumir responsabilidades legales. Al final de este período se alcanza cierta madurez y los que no lo alcanzan son etiquetados como inmaduros.

Cuarto período va desde los veintiuno a veintiocho años.

Finalmente se entra en la etapa adulta mental y emocionalmente. Se toman decisiones importantes como decidir la carrera a estudiar, es una etapa donde se enfrentan desafíos a nivel profesional, al igual que personal.

El desarrollo en la naturaleza emocional continua. El individuo adquiere estabilidad, mayor sentido de responsabilidad, actividad gradual en el desarrollo de las facultades superiores y adormecidas, tal como la intuición, la percepción, la imaginación.

Despierta un interés por la música, las artes, la religión. Es un bueno momento para desarrollar y fortalecer las facultades mentales.

Quinto período va desde los veintiocho a treinta y cinco años.

En este período hay una estabilidad fisiológica, las estructuras y funciones psicológicas se estabilizan sin cambios significativos. Los procesos creadores de la mente están más activos y la habilidad, para visualizar y crear mentalmente se han desarrollado.

Son edades para comenzar nuevos proyectos, empresas, una nueva vida con tu pareja, es donde se consigue el máximo desarrollo. La mente se enfoca más a los negocios y el crecimiento económico.

Los investigadores y los artistas están en la cima de sus carreras en este momento. Según los científicos, los centros de asociación del cerebro alcanzan su punto máximo a la edad de 35 años.

Sexto período va desde los treinta y cinco hasta los cuarenta y dos años.

El hombre despierta un deseo de explorar, investigar, revelar grandes conocimientos y verdades ocultas de la vida. Cierta inquietud se apodera de su naturaleza que lo hace estar descontento con la monotonía de los logros.

Continua la estabilidad en su fisiología, las estructuras y funciones psicológicas. Se siente una nueva inquietud dependiendo de la personalidad y las circunstancias de cada uno. Las carreras, hábitos, relaciones son evaluados, modificados y cambiados.

Para aquellos que no han alcanzado su punto máximo de realización o creatividad en la fase anterior, este es el momento en que lo hacen.

Séptimo período va desde los cuarenta y dos hasta los cuarenta y nueve años.

El deseo de descansar, meditar y reflexionar, constituye un nuevo capítulo del ser humano, que se desarrolla de manera especial y enérgica en cada caso hasta que el individuo se convierte en una nueva persona con esperanzas, nuevos deseos, un nuevo punto de vista en la vida, una nueva meta y un ideal hacia la cual se encaminan sus actividades.

La mente se inclina más fuertemente hacia la religión y la filosofía que hacia los negocios. En este período se mantienen estables las condiciones físicas y las estructuras y funciones psicológicas.

Si no hemos dejado ninguna marca en la vida, intentamos lograrlo a esta edad. Esta es la época en que comenzamos a descartar los estereotipos y a creer en nosotros mismos.

El octavo período que va desde los cuarenta y nueve hasta los cincuenta y seis años.

Hay una tendencia hacia un mayor retiro de lo que constituye la ambición personal y egoísta, acompañada de una reducción gradual de la vitalidad y condiciones físicas, dependiendo de la clase de vida que haya tenido en sus años anteriores. El alcohol y el tabaco son destructores de las condiciones físicas y mentales del hombre.

Con la pérdida de fuerza y vitalidad, miramos hacia dentro, es una época de despertar espiritual. Para aquellos que no se han dado cuenta de quién son y cuál es su propósito en la vida, empiezan a analizar qué han hecho durante todo este tiempo.

El noveno período que va desde los cincuenta y seis hasta los sesenta y tres años.

El hombre a pesar del deterioro de sus condiciones fìsicas, ya que la masa muscular ha disminuido, puede reducir este avance con ejercicio y productos especiales que paran este deterioro y en algunos casos puedes ganar masa muscular.

Esta es la edad de aceptar la paz interior y abrazar la tranquilidad en la vida. Hay un gran cambio en la adaptación a nuestros cuerpos envejecidos, nuestras relaciones y nuestras percepciones cambiantes del mundo que nos rodea.

Hay una tendencia hacia lo espiritual, religioso y filosófico, en esta etapa de la vida. Sin embargo, hay hombres que en este periodo han producido grandes aportes a la humanidad.

Hay varios ejemplos como:

  • Leonora Carrington, Inglesa, artista, ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes.
  • José Saramago, Portugués, Premio Nobel de Literatura a los 76 años.
  • Penelope Fitzgerald, escritora Inglesa, pasada los 60 años, varios éxitos en sus novelas y varios premios.

A partir de esta edad en adelante durante los siguientes ciclos, comienzas a tener una comprensión más profunda de ti mismos con la disminución de las necesidades del mundo externo. Tiendes a ver el mejor lado de las cosas y tomar conciencia de la muerte. Se practica el desapego durante este tiempo.

Resumiendo los ciclos de la vida.

En los cuatros períodos de vida que va desde que nacemos hasta los veintiocho años, tenemos un crecimiento físico, mental y psicológico, lo más importante en está etapa es la adquisición de conocimientos.

Se puede ver de forma progresiva como al nacer sentimos la necesidad de conectarnos con el físico y material y durante este periodo hasta los 28 años vamos desarrollando un sentido de tratar de adquirir dinero y cosas materiales.

Entre los veintiocho y los cincuenta y seis que abarca cuatro períodos más, el hombre estabiliza sus condiciones físicas, mentales y psicológicas, donde desarrolla todo su potencial en la parte creativa, emprendedora, organizacional, inventiva.

Las relaciones de pareja, familiares y amistades crecen, la salud se mantiene firme, muchas persona se dedican a formar grandes capitales de dinero.

Durante este período, se alcanzan los mayores logros en la parte económica y en posesiones terrenales, sin embargo se puede observar una transición de lo material a lo espiritual, a medida que el cuerpo envejece nos vamos desconectando de lo físico.

Pasado los sesenta años hay una disminución de sus condiciones físicas, pero se mantienen estable las condiciones mentales y psicológicas, comienza una etapa espiritual o religiosa inclusive la acumulación de experiencias, recuerdos hace más enriquecedora, esta etapa de la vida que en algunas personas han afianzado y transmitido en sus libros o trabajos que han realizado.

Puedes expandir la información sobre este tema en el libro de: El Dominio del Destino Con los Ciclos de la Vida (Colección Rosa-Cruz) de Harvey Spencer Lewis trata acerca de los períodos cíclicos desconocidos que funcionan en la vida de todo ser humano, te enseña a aprovechar los ciclos favorables para lograr buenos resultados, para alcanzar la salud, la felicidad y la prosperidad; también nos indica los períodos en los cuales deberíamos abstenernos de actuar, a fin de no fracasar en nuestros propósitos.

Si quieres acceder al potencial de tu mente, visita la sección de recursos en expande tu mente para que veas los diferentes programas que te pueden ayudar a eliminar creencias limitantes, cambiar hábitos y/o reprogramar tu subconsciente.

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